26.4.17

PORTUGAL #Oporto

He buscado en Google y parece ser que la primera guía de viajes de la historia es el Códice Calixtino, que daba consejos a los peregrinos del Camino de Santiago. Y diréis, ¿y esto a mi qué me importa?
Pues Chris y yo hemos estado una semana en Portugal y me he venido arriba haciendoos una guía de viajes. Bueno, en realidad... voy a contaros nuestra experiencia y en esta primera parte os enseño Oporto en 48 horas.

LUNES 17

14:00. Llegamos a Oporto antes de lo previsto, así que teníamos tiempo para comer antes de dejar el equipaje y fuimos al McDonalds, porque nos encantan los McFlurrys, ¿vale?
16:00. AirBnb. A las 16:00 habíamos quedado con María, la dueña del piso donde nos ibamos a alojar las dos noches. La verdad es que estuvimos genial en ese apartamento, bastante bien situado, cerca de todas las zonas de interés y sobre todo, con un precio mucho mejor al de cualquier hotel. Os recomendamos Airbnb para viajar, siempre.
Y salimos a conocer Oporto.
17:00. Palacio de Cristal. Nos habían dicho que teníamos que venir aquí y fue nuestra primera parada. Los jardines del palacio de cristal son inmensos, estuvimos paseando por alli más de una hora y nos enamoramos de cada uno de sus rincones.



La puesta de sol es una maravilla desde cualquiera de sus paseos por la ribera del Duero. 



Duespués de pasear y pasear, cogimos el coche y nos fuimos a un mercado vintage a la orilla del río. No puedo deciros exactamente dónde está porque no lo recuerdo, pero os dejo unas fotos en la fachada de la casita de al lado, por la que si pasáis, la reconoceréis seguro. 





21:00. Después de disfrutar de todo esto, paseamos por el otro lado del río y cenamos en el restaurante Theophilus. Está bastante cerca del puente Luis I y el servicio es encantador. Aunque tengo que deciros, que en general, nos han atendido muy bien en todos los sitios a los que hemos ido.


MARTES 18

11:00. Como estamos de vacaciones, no ponemos despertador. Si, hay muchas cosas que ver, pero adoramos remolonear. La primera parada fue en el Mercado do Bolhao. Oporto es una ciudad que a primera vista parece muy descuidada, antigua, vieja, pero hay que saber verle el encanto. Lugares como este mercado hacen que te enamores de ella. 



12:00. Siguiente parada: Rua das Flores. Una de las calles más bonitas de la ciudad, ideal para sentarse en la terraza a tomar un vino y disfrutar de la gente que pasea por allí. Tanto que mientras estabamos allí tranquilamente oí a alguien gritar mi nombre. "¿Mónica?. Me llamo Bárbara pero vale". Una chica con la que estuve en un campamento con 10 o 12 años me reconoció. ¡Qué pequeño el mundo y qué bonitas las casualidades!
Por cierto, en una de las tiendas de esta calle me compré las gafas que me veréis en el resto de las fotos de este viaje, son lo más y me costaron 12€. 


14:00. Comimos en la Plaza da Ribeira, yo no me podía ir de allí sin probar una francesinha y la verdad es que me encantó.
16:00. Después de comer cruzamos el puente por debajo, y nos perdimos paseando por esa otra parte de la ciudad, totalmente diferente. Para volver de nuevo a nuestro lado cruzamos el puente por arriba y, si váis a Oporto, esto es una parada obligatoria. ¡Tenéis que ver la ciudad desde aquí!


La vuelta por la parte de arriba del puente te lleva a la catedral. ¿Sabéis que es lo más bonito de Oporto? Perderse. Caminar por las calles sin saber dónde vas a terminar, ni que vas a ver, ni que vas a encontrar. Y encuentras maravillas.
18:00. Parque de las zanahorias. No tengo ni idea de cómo se llama este lugar, ni tengo muy claro si sabría situarlo en el mapa, pero como os he dicho, lo encontramos porque nos perdimos. 


El parque de las zanahorias del que os hablo está justo en frente de este edificio. Le llamamos así porque los árboles parecen zanahorias gigantes clavadas en la tierra. 

Otra de las cosas más bonitas de Oporto son las flores. Tienen flores en todas partes, en todos los jardines, paseos, calles, es precioso.

  
21:00. Después de pasar todo el día caminando de aquí para allá y recorrer Oporto a pie, fuimos a descansar paseando por el puerto, nos sentamos en frente de un barco restaurante y estuvimos una hora viendo anochecer mientras resolvíamos los problemas del mundo. Me he estado equivocando durante todo este post. Lo más bonito de Oporto es la compañía con la que disfrutas de la ciudad. Porque un lugar vale lo que valen las personas que hay en él. Y yo me he llevado a mi mejor amigo, ¿podría ser mejor?

Fuimos a cenar a Café do Cais. Es una terraza justo en frente del río, con un diseño increíble y una carta para chuparse los dedos. Eso si, preparad la cartera. 

 
En la foto, gambas al ajillo (de las mejores que he comido en mi vida) y chorizo al vino do Porto (el mejor que me he comido en mi vida). 

Y hasta aquí, Oporto en 48 horas. Espero que si visitáis la ciudad, os sirva de algo, y si no, que os ayude a imaginar su belleza.
Gracias Oporto.

Con muchísimo amor,
A. 

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